El sistema que planifica, ejecuta y controla tu producción. Stock, fábrica y despacho funcionando juntos. De tu planilla de Excel a la producción planificada en un día.
Por qué Vesta
No es un sistema de inventario con la producción pegada al costado. Nace al revés: el corazón es tu fábrica.
Casi todos los sistemas tratan la fábrica como un módulo extra. Acá es el corazón: planificás la semana, seguís cada proceso y ves qué está pasando en la planta ahora mismo.
Importás tus planillas y empezás a trabajar. Sin consultora, sin meses de implementación, sin un proyecto que nunca termina.
Un operario, un encargado y el dueño entran al mismo sistema y cada uno accede solo a lo que le corresponde. El asistente también respeta esa regla.
Qué tenés, dónde está y cuánto queda. Varios almacenes, control de vencimientos y aviso cuando algo se está por cortar.
Planificás qué se hace y cuándo, seguís cada proceso y registrás lo que realmente se produjo y se consumió.
Armás los despachos, los seguís hasta el cliente y sabés en todo momento qué salió y qué queda pendiente.
Hoy cada tramo vive en un Excel distinto y nadie sabe cuál es el que vale. Acá los cuatro se encadenan: lo que registrás en uno alimenta al siguiente, desde que entra la materia prima hasta que sale el producto terminado.
En detalle
Ves el depósito como una grilla navegable y la ubicación exacta del material queda resaltada. Se terminó buscar estantería por estantería.
Programás arrastrando: mové una tarjeta, estirala para cambiar la duración o pasala a otra máquina. Cada cambio queda guardado al instante.
Armás el proceso de cada producto conectando etapas, en secuencia o en paralelo, con la capacidad de cada una.
Proyecta el consumo de materia prima de tus pedidos confirmados y te marca el día exacto en que se te va a cortar el stock.
Demanda, movimientos de materia prima, despachos y carga de producción. Filtrás por fecha, cliente o categoría y hacés clic para ver el detalle.
Cada cambio en catálogo, stock, producción y despachos: quién lo hizo, cuándo, y el antes y después campo por campo.
Armás el reparto del día ordenando las paradas como querés y lo abrís directo en Google Maps.
Se instala en el teléfono como una app, sin pasar por la tienda. Cargás ingresos y consumos ahí mismo, en la planta.
Manual completo con capturas de cada módulo, siempre a un clic. La app y el manual están en español, inglés y portugués.
El asistente con IA
El asistente hereda los permisos de cada usuario. No ve todo, ve exactamente lo que esa persona puede ver.
Esa restricción no es un detalle técnico: es lo que hace que puedas darle el asistente a todo el equipo sin miedo a que alguien vea lo que no debe. Lo estamos construyendo en etapas.
Cualquiera del equipo pregunta cómo hacer algo y el asistente le explica, sin tener que buscar en un manual ni interrumpir a otro.
“¿Cómo cargo un parte de producción?”Preguntás sobre tu propia operación en lenguaje natural y te responde con los datos del sistema, no con teoría.
“¿Qué procesos están sin programar esta semana?”Detecta solo lo que se sale de lo normal y prepara la acción para que vos la confirmes con un clic.
“Este consumo está muy fuera de rango.”